Consumimos tanto que el planeta se nos ha quedado pequeño, y no tenemos otro. Lo que si podemos hacer es reducir nuestro impacto con pequeños hábitos.

La huella ecológica se define como el total de superficie productiva necesaria para crear los recursos consumidos por un ciudadano medio y absorber los residuos que genera. La medición engloba la huella de carbono, la huella hídrica y también cuatro sistemas de medición del impacto en la tierra con respecto a la agricultura, la ganadería, los bosques y las infraestructuras.

La huella hídrica tiene en cuenta el agua empleada en producir para el consumo humano, y la huella de carbono incluye la cantidad de bosques necesarios para absorber el carbono producido por nuestro consumo. Así, nos informa sobre la cantidad de recursos terrestres utilizados.
Existen dos tipos de huellas:
 Huella primaria directa, personal, derivada del estilo de vida y el gasto en
energía y transporte.
 Huella secundaria indirecta, que se da desde la producción a la
desaparición de los bienes y servicios.

Al final, todo genera una huella de carbono, que se calcula en kilos o toneladas de dióxido de carbono (CO2) producidos por una actividad, individuo, organización,  evento, servicio, o producto. Respirar, por ejemplo, produce dos kilos de CO2 a la hora.

PEQUEÑOS CAMBIOS QUE PUEDES HACER TÚ
 Si no vas en coche, reduces 5.300-1.000 kg de CO2 al año.
 Si contratas energía verde, reduces 2.500-100 kg de CO2 al año.
 Si comes más vegetales, reduces 1.600-300 kg de CO2 al año.
 Si evitas envases y reutilizas botellas y bolsas, reduces unos 500 kg de
CO2 al año.
 Si secas ropa al aire libre, reduces 440-210 kg de CO2 al año.
 Si disminuyes los restos de alimentos, reduces 300-170 kg de CO2 al
año.
 Si plantas un árbol, reduces 60-6 kg de CO2 al año.

DÍADA Ecommunity te invita a elegir uno o varios de estos consejos para sumarte al cambio y disminuir tu huella ecológica en el planeta.